La cadena del frío ¿Cómo puede romperse?

A la hora de preservar  los alimentos el método más común es el de la congelación, un método de conservación de los alimentos muy eficaz y que permite que estos preserven todas sus propiedades nutritivas.  El proceso de congelación consigue que se reduzca la velocidad con la que los alimentos se deterioran, haciendo que los microorganismos que aparezcan durante la descomposición vean muy ralentizado, o paralizado, su crecimiento.

La cadena del frío es un sistema de conservación  formado por diferentes etapas: producción, almacenamiento, transporte y venta.  Cada alimento mantiene su cadena del frío a una temperatura determinada, lo que garantiza que ningún microbio dañe el producto. Al subir la temperatura este proceso se revierte y los microorganismos empiezan a deteriorar el alimento.

Podemos detectar que se ha roto la cadena del frío siguiendo los siguientes indicios.
  • El estado del envase.  Un envase deteriorado o blando es altamente sospechoso.
  • El proceso de congelación no ha sido óptimo. Esto se puede observar cuando se descongela el alimento si su tiempo de descongelado es inferior a 90 minutos.
  • El producto contiene escarcha.  El alimento no debe tener escarcha, si existe es que ha habido una subida de temperatura y por ende se ha roto la cadena del frío.