¿Qué me aportan el pescado azul y el pescado blanco? Combínalos en tu dieta.

Es bien sabido que ambos tipos de pescado tienen diferentes características, aportándonos diferentes beneficios al incorporarlos a nuestra dieta. Por ello es fundamental que sepas diferenciarlos y así aprovechar todo su potencial nutritivo. Todas las características de ambos tipos de pescado dependerán a su vez de la especie, el tamaño y la época en la que se ha pescado.


En una escala visual, la primera diferencia está en el color de la carne y las escamas. En el pescado azul, estas son más oscuras que en el pescado blanco, que se caracteriza por tener un color más albino. En términos alimenticios, el pescado azul tiende a ser más graso y calórico que el blanco, lo que lo hace menos recomendable a efectos de dieta. No obstante, son muchas de estas grasas las que le aportan una mayor concentración de omega 3, tan beneficioso para nuestro organismo.


Entre los pescados blancos podemos destacar el gallo, la merluza, bacalao, pescadilla o rape. Entre los pescados azules se encuentran el atún, el salmón, la anchoa o la sardina. Un equilibrio entre los diferentes tipos de pescado y variedades aportará muchos valores positivos a nuestra dieta. ¡Ambos tienen mucho que ofrecernos!